José María Gutiérrez G.

En la coyuntura global actual, y en la de Costa Rica en particular, necesitamos un proyecto de futuro que se base en la solidaridad, en el respeto a la vida y en la equidad; necesitamos propuestas que busquen el bienestar de la mayoría. Por el contrario, el TLC es un elemento más de una propuesta excluyente, anti-solidaria, profundamente individualista y enemiga de la equidad, cuyas consecuencias serán la profundización de la fractura social que se ha venido consolidando en Costa Rica desde hace más de dos décadas. La oposición a este TLC, por parte de amplios sectores de la sociedad costarricense, representa una esperanza y fortalece la convicción de que podemos aspirar a rumbos más humanos y solidarios, rumbos donde todos y todas tengamos cabida en una propuesta de desarrollo inclusivo y con equidad. Por todo esto, me opongo al TLC.