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Desde hace algunos días, el periódico La Nación publica una serie de reportajes sobre el manejo financiero que la Iglesia Católica realiza de sus dineros, los de sus feligreses e inclusive de dineros extranjeros.
Lo que La Nación casualmente omite en estos reportajes, son los vínculos políticos y financieros que tiene la Iglesia a través del Grupo Sama, y todo el historial de malos manejos, irregularidades y denuncias que se han presentado en torno a este tema.
Aunque sólo hayan pasado 5 o 6 años desde muchas de las investigaciones y documentos, mucho material ya no se encuentra (o nunca se encontró) en línea, por lo que acá sólo pretendemos desempolvar un poco información que se había olvidado.
El periodista Alejandro Vargas nos cita una investigación que realizó para El Financiero.
Eso es fundamental para comprender los vínculos de alguna parte de la jerarquía católica con gente que ha estado y está en puestos de decisión pública, e incluso, con los medios de comunicación ya que Grupo Sama fue temporalmente dueño del grupo radiofónico de Monumental y sus otras emisoras. Por ejemplo, esta relación empresarial estuvo vigente durante el periodo electoral de febrero del 2006.
Con base en la carta No.3426 enviada por el gerente de Sama, Víctor Oconitrillo, a la Superintendencia General de Valores (Sugeval) la conformación de Grupo Consolidado Sama, según carta fechada el 9 de mayo del 2001, era:
1.Servicios Partorales Sociedad Anónima 21,50%
2.Víctor Oconitrillo Conejo 20,50%
3.Joan Agnes Zaira Murray Lindo 14,75%
4.Óscar Arias Sánchez 13%
5.José Luis Cabada Martínez (sucesores) 9,75%
6.Francisco de Paula Gutiérrez Gutiérrez 6,50%
7.Henry Zamora Castro 4,75%
8.Óscar Hernéndez Biascoechea 3,75%
9.Rolando Cervantes Barrantes 2,75%
10.Asociación Solidarista de Empelados Sama 2,75%
El actual Ministro de Educación Leonardo Garnier, en una época más subversiva de su vida que la actual, se refirió al tema y a la serie de reportajes que realizó El Financiero en 2002, donde se descubrieron algunas de las inversiones de la Iglesia a través de Grupo Sama.
Y ¿en qué tienen invertidos estos fondos nuestros obispos? “Como buenos costarricenses – responde Monseñor Arrieta – queremos que sea en títulos valores costarricenses, para que en lugar de beneficiar a un extranjero se beneficie nuestra Patria. Qué sé yo… un certificado del Banco Central”. Monseñor Ulloa, sin embargo, confirma que “se ha comprado un poco de deuda externa de México. Se había comprado de Brasil. Ahora en títulos de El Salvador. Hay algunas inversiones en electricidad en algunas compañías eléctricas del mundo, que yo sepa, es una compañía argentina”. Y se lleva el premio a la candidez cuando se siente obligado a justificar las inversiones realizadas en Cervecería Costa Rica, donde – según él dice – “creo que se ha invertido, pero a través del agua y los refrescos. Nosotros evitamos que sea directamente en cervecería… bueno, eso es difícil, porque es un grupo, el Florida.
No sé cómo se hace para dividir las inversiones. No sé, ahí son cosas en las que uno no puede meterse”. ¿No puede…?
Una de las cosas que La Nación revela, es que hubo dineros invertidos a través de una offshore en Panamá, y que se manejan dineros de la Conferencia Episcopal guatemalteca.
¿Pero qué otro tipo de "inversiones" ha hecho el Grupo SAMA durante su historia?
El Grupo SAMA fue durante los años noventa, un fiel inversionista en bonos de deuda política del PLN y del PUSC. Inclusive, para las elecciones de 1998, el Tribunal Supremo de Elecciones rechazó la pretensión de SAMA de cobrar ¢14 millones en intereses por el atraso del mismo TSE en girar el dinero correspondiente a los bonos adquiridos.
En su resolución, ahora ausente del sitio web del TSE, pero rescatada gracias a webarchive.org dice:
Reclamo interpuesto por el Grupo Sama (G.S.) Sociedad Anónima, para que
se reconozcan los intereses generados por el retraso en el pago del
monto de deuda política o contribución del Estado en los gastos
surgidos con ocasión de las elecciones celebradas en febrero de 1998.
...
7.- Que la citada firma canjeó los títulos emitidos por esos partidos, como instrumento en que se formalizó esa cesión, por bonos de deuda política del Estado por un monto de ¢576.354.000.00 - con un valor facial de ¢678.000.000.00- y ¢521.545.43 en dinero en efectivo, según el siguiente desglose: PUSC: ¢152.544.000.00 en bonos y ¢79.042.48 en efectivo; PLN: ¢423.810.000.00 en bonos y ¢442.502.95 en efectivo (folio no. 28);
¿Habrá la Iglesia invertido en bonos de deuda política, por ejemplo?
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