Constituirnos como un canal que permita elaborar propuestas, con el fin de que el desarrollo de Costa Rica sea una construcción colectiva donde todos y todas podamos tener ventanas de expresión, de crítica y de incidencia.
En el preciso momento en que el departamento de servicios técnicos de la Asamblea Legislativa daba un dictamen en que establece que las enmiendas al TLC deben ir a referéndum, pues el 7 de octubre del año anterior se votó una cosa distinta a la que realmente era, salta a la luz pública Andrea Morales, para poner en práctica lo que desde hace mucho era público y notorio: su cercanía a las tesis de casa presidencial.
Quién se muestre sorprendido por eso, merece una entierro de lujo con cajita blanca: si camina como pata y grazna como pata, pues es una pata; y Andrea Morales, ha graznado, votado, apoyado y festejado con quienes le son más afines a su particular y acomodada forma de pensar desde hace mucho tiempo; no me daría éste espacio para recordar sus incongruencias e incoherencias, mismas, que siempre pretende justificar escondida en sus retóricos discursos llenos de vacíos y carentes de argumentos.
No me resulta extraño que en un país que sigue polarizado, haya quienes quieran quemar a Andrea Morales y quienes la quieran beatificar; lo que sí me resulta extraño, es querer justificar la falta a su palabra y firma –la de Andrea- a compromisos adquiridos de previo a llegar a la asamblea, con cosas tales cómo “las curules son de la asamblea y no de un partido” o que “ella representa a todo el país y no a las tesis del partido que la llevó a ocupar –desteñidamente he de agregar- ese puesto de elección popular”.
Porque que yo sepa, esa cosa que queda al costado sur del CENAC no ha variado la forma de elección de diputados y diputadas, es decir, se eligen por listas que se incluyen a su vez, en partidos políticos, por lo cual en consecuencia, a la hora de ejercer el voto, quien vota lo hace por un partido y las ideas que éste tenga y no por personas en particular; por tal razón, si alguien cuándo le convino se unió a determinado partido y luego cambia de parecer, lo que corresponde es que se retire del mismo, pero sin dejarse a cambio los beneficios obtenidos; claro, eso será en Marte o Venus, en dónde ética y moral, son cosas que se viven y practican y no en el planeta Costa Rica, en dónde casi siempre se confunde lo que está bien, con lo que conviene.
Las Andreas de las asamblea son varias: José Manuel Echandi y Evita Arguedas son también Andreas: llegaron a la Asamblea Legislativa montados en plataformas partidarias que dijeron y juraron representar y por las cuales los electores votaron y luego, a la luz de la conveniencia, renunciaron a esos partidos, pero no a sus puestos; aun cuándo personalmente no comparto la visión de mundo del Movimiento Libertario ni del partido Unión Nacional, estoy claro que fueron elegidos para representar las tesis de esos partidos y no otras y qué, si hoy dicen no estar de acuerdo con tales tesis, lo correcto entonces es no sólo renunciar a esos partidos, sino a los beneficios que se obtuvieron de la permanencia en ellos.
Así las cosas, Andrea Morales, no está sola en su incumplimiento de palabra: la acompañan quienes han hecho lo mismo sin pudor ni vergüenza alguna y que a la hora de las horas, para justificarse hablan de intereses superiores –los de ellos y ellas—para seguir disfrutando de los beneficios efímeros de sus curules; en todo caso, ya que se quedan bien sentados y sentadas en Cuesta de Moras, sería bueno que aprovecharan la coincidencia de pensamiento y formaran una nueva fracción, misma que podrían nombrar como “me importa a mi lo que digan”, a la que podrían invitar a Fernando Sánchez como jefe de fracción e ideólogo, de manera que aprovecharan las artes de éste en la confección de estrategias que les permitieran sobrevivir más allá del tiempo asignado para estar en la asamblea y quizá, hasta poner circular en un memorando la síntesis de su pensamiento.
Andrea Morales es lo que es: ni más ni menos; como cualquier individuo, no habla de ella lo que dice, sino lo que hace y nos demuestra que no valen escuelitas ni cartas firmadas, porque al fin y al cabo, uno hace lo que quiere cuándo quiere y cómo quiere y ella, tiene muy claro, que ni volviendo a nacer entenderá lo que significa en realidad la palabra ética; pero sería injusto criticarla únicamente a ella, cuándo en ésta asamblea hay predecesores que han hecho lo mismo y de los que nadie dice nada.
Para comunicarse con el autor, escriba a
luismatagui@gmail.com
Y para otra muestra de coherencia de esta "diputada", los invito a ver sus razones para oponerse al TLC.
En estos dias en Costa Rica todo es posible: sino que lo diga la Senora Andrea Morales
En una entrevista televisiva el viernes 13 de junio por Canal 7, en un Cantinfleo sin precedentes, la Sra. Morales establece una serie de incoherencias para justificar su motivo de aferrarse a la curul del PAC (lease del PAC), la cual no “abandonara ya que no ha incumplido con los principios eticos del Partido”...Establece la Sra. Morales que seguira como diputada Independiente “defendiendo los intereses de los costarricenses”. En este momento uno podría preguntarse: de cuales costarricenses? De los que votaron por el PAC, y por ende, hicieron que ella fuese electa como Diputada? De aquellos costarricenses que dona Andrea ya no visitaba en sus comunidades? Sera aquellos costarricenses que han deslumbrado a dona Andrea con sus mejores muestras de ostentación y burla hacia el pueblo costarricense? Sera aquellos costarricenses que atienden las fiestas a favor del TLC y de los hermanos Arias a las que va servir la Sra Morales? Seria importante que ella aclare esto, entre otras cosas. La ética de la Sra. Morales deja entrever muchas cosas: primero, y en línea con su actitud de los últimos meses, demuestra que ella esta donde mejor le caliente el sol. Quizás su oficina en la Asamblea no reciba bastante luz, por lo que decidió cambiarse a otra ala del Edificio para recibir mejor sol y estar mas cerca de las luces de las cámaras de televisión (y quizás le queda mas cerca para hacer el te con dona Mayi). Esa actitud de acomodar las cosas a como ella lo considera mejor (y de ahí su ética), lo que deja entrever es soberbia, una enorme sed de poder, egoísmo, y una persona que se ha convertido en pocos meses, en un político tradicional de los que ella en otrora criticara. La actitud de dona Andrea es una vergüenza para todo joven en Costa Rica que alguna vez ha tenido o tuvo interés de ser oído, de ser tomado en cuenta, y sobre todo de no ser considerado por su edad o madurez, sino por lo que tiene que decir y aportar. Y es que eso ha sido el vértice de crítica de la labor de dona Andrea: si es madura o no lo es. Nunca se ha cuestionado sus conocimientos, inteligencia (.,..), sus valores (…) o su trayectoria (…). Es por ello, que da mucha pena y hasta enojo su actitud, ya que cierra muchas puertas, y perpetua el concepto de que los jóvenes son inmaduros, rebeldes y no pueden aportar seriamente al destino de este país. Lo mejor que le queda en estos momentos a dona Andrea es dejar esa curul, por la que Yo y muchos otros costarricense votamos, y por la cual no aceptamos que la tome como si fuera un articulo de su propiedad. Esa curul es del PAC, y de los costarricenses. Ella deberia tener una sola ética, respetar los principios democráticos que le pusieron en esa curul, y respetar que si no es del Partido, no hace nada en la Asamblea. Sigue ella con su actitud, el mal ejemplo de otras personas que han hecho lo mismo, a favor únicamente de un salario y de una soberbia que solo los Arias conocen (…). Muy difícil puede decir que tendra la legitimidad, si esa no es la via por la que llego a esa curul. Con su actitud lo que hace es reirse en la cara de los costarricenses, faltarles absolutamente el respeto y faltarse el respeto a ella misma. Seria bueno que rescate de las lecciones de los cursos de “administración y manejo del tiempo” (pueden encontrar su currículo en el sitio web de la Asamblea), y aprovechar su tiempo haciendo otras cosas fuera de la Asamblea (metiendose de una vez por todas en Liberación Nacional por ejemplo).
Atentamente: un costarricense que voto por el PAC y creyó alguna vez en ella, y que en estos momentos se siente defraudado con su actitud.
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